Lo primero que debe hacer quien desee escribir es preguntarse: ¿por qué quiero hacerlo? Si su motivación es la fama o el dinero, otras profesiones podrían ser más directas. La escritura, como forma de arte, exige una pasión profunda por contar historias y expresar ideas, más allá de recompensas externas.
Se es escritor por decisión propia. Nadie le obliga a emprender este oficio que necesita tesón, sacrifico y continuidad, además sus resultados son inciertos.
